sábado, 29 de diciembre de 2007

Mi sueño erótico desestresante laboral

Anoche, la última de mis días laborales en el año, tuve un sueño erótico por demás intenso.
Llevaba noches extrañándolos y valió la pena esperarlo porque creo que desperté con un hermoso orgasmo, o al menos eso supuse y por mí está más que bien. Alguien me dijo que eso no era posible para una mujer, pero yo estoy segura de que afortunadamente ya he despertado así varias veces, mojada, tibia, con agitación, palpitaciones y ese dulce temblor que me adormece el cuerpo mientras la energía orgásmica vibra de pies a cabeza.

De todas maneras, esta duda me llevó a la búsqueda de y en el blog sexual del Mutante Cósmico encontré esto:

En la fase REM, o de Movimientos Oculares Rápidos, durante la cual tenemos experiencias oníricas, la mujer puede experimentar cierto grado de ex

citación.

Las emisiones sexuales nocturnas suelen ir acompañadas de sueños eróticos, aunque no siempre. Según algunas teorías, son el resultado de la estimulación ocasionada por los sueños o fantasías eróticas, pero algunos hombres aseguran que durante sus poluciones nocturnas sus sueños no tenían contenido sexual.

La reconocida sexóloga Pilar Cristóbal, explica que algunas

mujeres se despiertan repentinamente porque tuvieron un orgasmo. Según la experta, “si una persona está teniendo una experiencia sexual interesante y se acuesta con el deseo sexual, aunque sea inconsciente, su cerebro, que guarda imágenes de todo tipo en la memoria, le genera un sueño erótico para satisfacer su deseo”.

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Y aquí lo que recuerdo del sueño, que por lo visto no fue otra cosa que un raid sexual…

El calor era muy fuerte, y tras una caminata decidí entrar a una disquería para refugiarme del vapor del pavimento, el ambiente era genial: mucho espacio, buena música, rico aroma, frescura acondicionada, muchos discos y gente deambulando.

De pronto, un deseo intenso de acercarme a ese que está no tan lejos en realidad, tensión sexual en el ambiente, comencé a hacer algunos movimientos como al descuido, esos movimientos que se que hacen que la falda de mi vestido suba bien arriba por mis muslos, un brazo que se estira, un par de miradas y ya siento humedad en mi vagina, en algún momento me puse entre el y el muestrario de cd’s. No me importa nada y froto mi culo contra su pantalón sin ningún reparo, me froto haciendo subir más el vestido hasta sentir ese jean en mi piel, su mano que se une a la escena bajando el cierre y sacando afuera el caliente y erecto miembro que cae con su peso sobre mis nalgas mientras me baja la bombacha agarrandolas con fuerza y ya está cuan largo es presionando para abrirse paso a una masaje entre mis nalgas. Sus manos abiertas me las aprietan ciñiendo su placer entre medio.
Como quien despierta de un trance muy profundo, tomo conciencia de la situación y quiero “retomar la compostura”, asi que me subo la bombacha a pesar de la exitación y las ganas de seguir, y salgo del lugar consternada.

Divago un poco hasta dar en un pasaje con dos hombre que están pintando unas estatuas muy extrañas, con tres, cuatro brazos, cien, doscientos ojos.
Están usando una pintura fluorescente y por el frenesí con que pintan es inevitable que se ensucien, me detengo a observar la escena, y me siento atraída hacia ellos, quiero unirme a esa danza colorida y apasionada que parecen estar teniendo. Me acerco cada vez más y ellos no reparan en mí hasta que una sacudida de pincel me viene a dar en la pierna, la pintura en la piel. La fuerza con la que cayó me resultó por demás erótica, y miré mi pierna como acabada por un impulso artístico en alguna especie de orgasmo, noté que los tres mirábamos mi pierna, los tres exitados… Lenguas, saliva, dedos introduciendose por donde mi cuerpo les diera espacio, manos con pintura mojandome las tetas, los pezones que se estremecían en verde, amarillo, fucsia. Mi vagina se deleitaba con un pincel azul, que de tanto en tanto me recorría también las piernas. Mi cara de pronto contra la estatua, sus ojos multicolor no parecían ser otra cosa que el vaticinio del orgasmo que podía tener con dos hombres procurándome placer, pintandome lamiendome y penetrándome. Pintura chorreando por mi espalda, uno de ellos me tomaba por detrás y me se procuraba una embestida con el mismo frenesí con el que estaban pintando.
Caliente en mi cara, el otro se busca abrigo en mi boca, se me pega en los labios, llega la humedad y por fin saboreo esa piel tensa, el músculo cada vez más erecto al chocar con mi lengua que rodea y lo lame, la presión contra la estatua me va a llevar al orgasmo, el roce interno del pene que me toma por detrás y ese otro que ya empiza a temblar en mi boca anunciandome la venida, la explosión, lo aprisiono entre los labios, quiero que se venga todo en mi boca, pero somos interrumpidos, no recuerdo quienes… policias? Gente molesta? No lo sé.

A lo siguiente ya estoy corriendo en las escaleras de un edificio, lo único que tengo de rastro de la experiencia es la primera mancha en la pierna.
Sonido de ascensor, corro en el pasillo y logro subirme… De algo me había salvado.
Un hombre tras algunas miradas sostenidas, tal como si nada, me dice, agachate, al instante me mojo, y me agacho ofreciéndome a sus órdenes… ahora descubro que llevo puesto un can can de nylon, siento sus manos separar mis muslos, me observa mientras me manosea, mi vagina late y suplica ser saciada, sigue manoseandome, sus pulgares me presionan el clítoris intermitentemente, después se entretienen con mis pezones un rato, el serio, inmutable, pasa sus pulgares sobre ellos como un científico observando la reacción.
Se ubica de nuevo detrás de mí con su mano en mi espalda me hace agachar mas y abre los labios de mi vagina con esos dedos, gruesos, firmes, que con la dificultad que pone el can can, me lleva a la desesperación total, me agacho con más fuerza y le doy de lleno en la cara, por fín, su lengua y su saliva se hacen sentir a traves de las medias, mucha saliva, su lengua fuerte como sus dedos masajea el clítoris hábilmente y el orgasmo ya no se hace esperar, siento como acabo y mojo toda su boca ahora yo.

3 comentarios:

azhelem dijo...

Igual, en mis suños nunca se termina de realizar nada. :S

Julieta dijo...

muy bueno, la verdad es que cuesta encontrar un sitio con buenos relatos. Aquí les dejo una pagina donde tambien encontre unos muy buenos. http://www.generotico.com/voyeur.htm

analia dijo...

uffff, que calentura me dejaste, muy buen sueño! yo suelo tener situaciones como la última que relatás cuando duermo, de una especie de sometimiento agradable, donde alguien se dedica de lleno a hacerme suplicar por un polvo.